LA VIDA DE PAREJA
En la actualidad, la experiencia de conformar pareja amorosa comienza cada vez más tempranamente. Como nunca antes, el inicio de la adolescencia (hacia los 12 años), exige a chicos y muchachas introducirse en esta experiencia que se prolonga cada vez más y que no tiene como objetivo final el matrimonio, sino tan solo el placer de la cercanía afectiva.
Por lo mismo, el matrimonio se ha vuelto cada vez más conflictivo y difícil de mantener. La vida matrimonial se ve tan amenazada que las separaciones temporales y el divorcio aparecen al poco tiempo del matrimonio.
Esta debilidad del matrimonio no necesariamente da cuenta de cierta inconsistencia de los afectos, de las promesas y de los mismos deseos. ¿Habrá alguna forma de dar consistencia a algo que parece tan débil y condenado al fracaso? Probablemente sí.