LA DEPRESIÓN
Es imposible estar siempre bien. De vez en cuando, sin darse cuenta, el sujeto se pone mal: le invaden las incertidumbres. Como si no hubiese razón alguna, una especial tristeza se mete en la vida cotidiana. A veces estos estados se expresan en forma de una tristeza difícil de explicar. En otros casos, se convierte en angustia, es decir, en desazón, en una sensación de que las cosas han perdido sentido. Cuando la angustia crece, la vida puede volverse vacía, sin sentido y sin esperanzas.
También niños y adolescentes pueden pasar por estas experiencias.